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Colombia: Cómo los ataques a la infraestructura de energía afectan a los ciudadanos

Electricity cables in Colombia
Cables de electricidad en Barranquilla, Colombia. Foto de Lucho Molina en Flickr (CC BY-NC 2.0)

En los últimos meses las FARC y el ELN han incrementado los ataques a la infraestructura energética de Colombia. Si bien este tipo de ataques afectan la vida de muchos colombianos comunes y corrientes, son más discutidos dentro del tema mayor del terrorismo. Sin embargo, hay unos cuantos bloggers colombianos que ofrecen diferentes perspectivas.

Alejandro Gaviria describe el sombrío panorama de los ataques hasta fines de agosto de 2012:

El asunto es grave. Mucho más de lo que se ha reconocido. Tumaco completó dos semanas sin electricidad. Varios municipios del departamento de Arauca llevan varios días en la misma situación. Una de las líneas de transmisión que conecta el interior del país con la Costa Caribe fue dinamitada esta semana. En el mes de agosto, quince torres han sido derribadas en el departamento del Cauca. Otras siete han sido gravemente averiadas. En lo que va corrido del año, los atentados al sistema de interconexión nacional ya suman más de 60. En 2010, sumaron 24; en 2011, 58.

En un post de agosto criticando al ex ministro de hacienda Juan Carlos Echeverry por asegurar que los ataques de las FARC no afectan la economía, Jorge Monroy escribe:

Cada vez que las FARC instalan un retén ilegal, destruyen una torre de interconexión eléctrica o vuelan un oleoducto están reduciendo las posibilidades de producción de Colombia en su conjunto, reduciendo nuestro PIB potencial. Lo que el ministro intenta afirmar es grave, puesto que si los atentados ocurren por fuera de Bogotá, el PIB potencial se reduce más que proporcionalmente al PIB real, lo cual significa, que las cifras de producto interno bruto que él puede mostrar son según esta medida más significativas.

Tumaco, una ciudad a orillas del Pacífico, en el suroeste colombiano y próxima a Ecuador, fue uno de los lugares más afectados. La ciudad quedó en oscuras por dos semanas [en] en agosto y ha sufrido además una reducción en el suministro de agua. Las minas sembradas alrededor de las torres mataron a tres personas que estaban haciendo reparaciones, incluyendo un ciudadano indígena awá. Otra mina, cerca a una de las torres y a una escuela local, mató a un joven awá de 17 años.

Mundo Noticias resumió la situación y algunas de las medidas tomadas o consideradas por las autoridades:

La Administración local, en conjunto con los miembros de la Fuerza Pública en las próximas horas pretende implementar el toque de queda en Tumaco […] La situación que afronta la población es dramática y preocupante porque comienzan a escasear productos de la canasta básica familiar. Además algunos conductores no quieren viajar a la ciudad por la difícil situación de orden público que vive en esta región. […] Los colegios públicos y privados tomaron la decisión de suspender las clases hasta nueva orden. En total 56 mil entraron en receso escolar.

El 18 de agosto del 2012, cerca de 2,000 personas marcharon para expresar su desprecio por el terrorismo. La estratégica ubicación de Tumaco y su escasa seguridad han hecho que esta ciudad [en] sea víctima de la guerrilla, los paramilitares y las bandas criminales involucradas en el narcotráfico. Un senador izquierdista demandó que el gobierno debe desarrollar una política de seguridad para la región.

Aunque se mencionan en los medios de comunicación, estos ataques no suelen obtener una cobertura profunda y los bloggers apenas los citan fuera de la lista de todos los actos criminales que los grupos violentos cometen. Gaviria afirmó que el aumento de los ataques guardaban relación con los rumores al momento de las conversaciones entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, de que tenían “el propósito velado de ganar una ventaja estratégica”. Estos rumores fueron confirmados días después [en]. Los ataques muestran cómo el estado colombiano, que afirma que estos ataques muestran la “debilidad” de los grupos de la guerrilla, está aún lejos de lograr una completa presencia en las áreas remotas del país, donde los grupos armados y criminales prosperan, a pesar de algunos esfuerzos realizados.


For further information on the topic, please view the following publications from our partners:

Colombians Cautiously Optimistic About Peace Talks with FARC

Las fuerzas militares en la búsqueda de la paz con las FARC

Improving Security Policy in Colombia


For more information on issues and events that shape our world please visit the ISN’s Security Watch and Editorial Plan.

By Valerie Sticher

Valerie joined the ISN in April 2011. She holds a master's degree in political science from Leiden University. Valerie previously worked for an information and communication technology consultancy and served as Voter Education Officer and Political Affairs Officer for the United Nations Integrated Mission in Timor-Leste. She speaks German, English, French and Bahasa

Blog posts:
A Saudi Perspective on Yemen
Serbia’s Bid for EU Candidacy
Eurovision Song Contest: Kitsch and Politics
Thai Elections – Challenging Times Ahead
The Arab Uprisings and the State of Emergency
<a href="http://isnblog.ethz.ch/international-relations/sanctions-for-sanctions-sake"Sanctions for Sanctions' Sake?
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